Los 50 mejores discos de la historia – Parte VI

Los 50 mejores albumes de la historia- Parte VI

25. S.C.I.E.N.C.E – Incubus

Qué decir del mejor disco de la banda californiana. Para muchos es el sonido que define a Incubus y para otros es un disco de transición hacia un estilo más personal e íntimo. Lo que si es cierto es que no deja indiferente a nadie. Los toques pesados de heavy y metal impregnan las doce canciones que conforman el disco, temas con una influencia preponderante de sus compatriotas californianos, los Red Hot Chili Peppers. Las bases funk que se aprecian desde el minuto uno serían una mera copia de los Red Hot si no hubieran incluido otros géneros como el jazz, techno, rock o heavy metal. S.C.I.E.N.C.E es un disco muy completo donde una canción te lleva inevitablemente a la otra creando al escuchar el conjunto un aura que da sentido y unidad al álbum. No es un disco conceptual pero tampoco es un disco que contiene doce canciones independientes una de la otra si no que guardan cierta relación en cuanto al sonido que crean.

24. The Resistance – Muse

Una obra maestra increíble. Un auténtico milagro. Es realmente sorprendente. Así definió la crítica internacional el ambicioso proyecto de Muse, el álbum The Resistance. Incluso antes de ser grabado, la prensa ya se hacía eco de la extravagancia y originalidad que iban a disfrutar los fans de la banda de Devon. Canciones pop, el rock más pesado, coqueteos con la instrumentación arábiga y hasta una sinfonía dividida en tres partes. Así se podría describir este disco que, a veces, peca de grandilocuencia y majestuosidad. Y aun así todo parece estar en armonía ya que ninguna canción, instrumento, nota e incluso sonido están de más, es decir, todo está perfectamente encajado para que el fan más melómano desengrane una a una las piezas de este gran disco.

23. Catch a fire – Bob Marley & The Wailers

El álbum que catapultó a la banda y a Bob Marley a la fama mundial. Tuvo que esperar cuatro discos para triunfar de forma masiva con su música. Con Catch a fire el reggae derrumbó todas las fronteras y se expandió como el agua por todo el mundo gracias a canciones como Stir it up o Kinky Reggae. Las nueve canciones que conforman el disco tienen una fuerte crítica social que se observa en las letras, compuestas todas por Bob Marley excepto 400 years, Stop that the train y Baby We’ve Got a Date. Marley invita con sus letras a pensar y reflexionar sobre un futuro optimista, libre de opresión y con una libertad garantizada. Pero, ¿qué serían de las letras sin la música que la acompañana?, ¿perderían el sentido o son las letras las que dan el sentido a la música? Desde mi opinión considero un todo la música que nos ha regalado este disco, la letra y la música se complementan y se definen la una a la otra porque, ¿qué sería del reggae si no hubiera un mensaje positivo?

22. Revolver –The Beatles

La segunda parte de Rubber Soul. El séptimo disco de The Beatles se podría definir así. Fue el segundo disco que grabaron sin tener interrupciones provocadas por las continuas giras. Para la grabación Revolver los cuatro de Liverpool tuvieron casi cuatro meses en los que experimentaron sin tapujos con toda la tecnología que la productora le ofrecía. De aquí nacieron grandes avances y técnicas que se haría a los largo de los años muy populares. Un buen ejemplo es la inclusión de pistas revertidas para dar un toque psicodélico. Pero no solo se dieron grandes avances en las técnicas sino también en la música al marcar las bases de la música psicodélica. Tomorrow Never Knows es la primera canción psicodélica conocida como tal. La instrumentación clásica en Eleanor Rigby o el rock ácido de Taxman son otro ejemplo de las bases que marcaron para la creación de nuevos estilos. Todo esto sin ser consciente de ello, para The Beatles todo era un juego.

21. Waiting for the sun – The Doors

Siguiendo con la psicodelia, no podía faltar este gran disco publicado en 1968. Waiting for the sun es una de las obras maestras de los angelinos. Fue el primer disco no anglosajón en convertirse en número uno en Inglaterra. Con este dato creo que se puede decir todo ya que hay que reconocer el buen gusto musical de los ingleses, por lo que el número uno de aquella época no significaba tan solo el primer puesto si no pasar a la posteridad. El tercer disco de la banda es una obra maestra muy criticada ya que la música no sirve de complemento a la letra ni viceversa, si no que actúan de contrapunto, es decir, las letras tienen una dimensión agria, dura y a veces oscura que contrastan con el sonido suave, fluido y tranquilo de la música. Es muy difícil conjugar lo duro y lo suave y que suene bien, por eso Waiting for the sun es uno de los mejores álbumes que podemos disfrutar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

« Ver más artículos de la Revista